Toni Nadal, entrenador del tenista Rafa Nadal, una marca en si mismo, ha escrito un librito ligero y llevadero en el que explica cómo ha entrenado a Rafa a lo largo de los años y de cómo éste se ha dejado entrenar.

La insistencia, clave de casi todo éxito

© adrenalinapura – Fotolia.com

Además hace una cosa para mí importante y es dejar claro en todo momento que este es su punto de vista y de nadie más y que por tanto no hay que estar de acuerdo con él. En adición a lo demás, realiza una serie de reflexiones que yo misma me he encontrado haciendo desde la distancia y digo desde la distancia porque las hago después de observar el entorno y a mis amigos y familiares que tienen hijos pequeños y porque yo, a diferencia de Toni Nadal, tengo una muestra muy pequeña de personas a las que he entrenado y sobre todo, de un rango de edad muy diferente y no tengo hijos. Pero aún así me parece interesante comentarlo hoy en este foro por si a alguien le puede resultar interesante y porque seguro que más de uno se ha visto igual que yo, reflexionando acerca de este tema.

Toni Nadal es conocido en los circuitos no solo por ser el entrenador de Rafa, sino por su personalidad, aparentemente y según él mismo reconoce, vehemente, lo cuestiona todo y tiene la extraña habilidad de situarse siempre en el lado opuesto de lo que se esté opinando, de decir siempre lo que piensa y  compartirlo/discutirlo y después “recoger velas” si lo cree necesario.

El librito, tal y como os comento, es ligero, de frases rápidas y cortas. Está escrito sin grandes ampulosidades y parece que él mismo te lo está contando sentado contigo en el Café Gijón un miércoles por la mañana, a eso de las diez y media, cuando Madrid ya tiene tráfico pero no hay muchos transeúntes, el cielo es azul y la ciudad se mueve a un ritmo programado que pese a ser rápido, es tan cadencioso que hace que parezca lento para los que tienen el privilegio de poderse sentar con el periódico y el café y mirar.

Los capítulos son titulados de igual forma que se escriben: Cuestión de actitud, La Simplicidad, La Exigencia, etc. De forma directa y sin dar lugar a equívocos. Y es que para qué usar palabras difíciles para expresar cosas sencillas.

Toni Nadal nos dice:

  • “La única forma de avanzar es a base de que nos hagan reconocer que no sabemos lo suficiente o que no hemos desarrollado todo nuestro potencial. Si uno se acostumbra a hacer un ejercicio de insistencia, se llegan a desplegar capacidades y conocimientos antes escondidos”.
  • “Observar y aceptar nuestras debilidades es el punto de partida para superarlas y para luchar por unos objetivos”.
  • “Lo importante al fin y al cabo es el estímulo personal, el impulso intrínseco, la inquietud”.

Cuenta una anécdota en la que explica cómo antes de salir a jugar un partido contra Roger Federer, nada más y nada menos, estaba con Rafael en el vestuario y estaban charlando y Rafael le dijo: “Bueno Toni, ¿cómo ves el partido?” Y él le respondió: “Bueno, vamos a ver. Federer tiene mejor drive que tú. Su revés es también mejor que el tuyo. La volea…, mucho mejor. El Smash no hay color…» «Para, para, para, ¡vaya moral que me das para salir a la pista, Toni!”, su entrenador le dijo: “Mira, Rafael. Lo que te digo es la verdad. Si quieres te puedo engañar y decirte que tú eres mejor que él. Pero tranquilo, Federer no te va a engañar, cuando salgas a la pista en una hora te dirá lo mismo que yo”  y a continuación le dijo: “Pero tú le puedes ganar en actitud Rafael, en ilusión… Puedes ganarle por tus ganas. Juega cada punto como si te fuera la vida en él… ¡En tu actitud y en tu ilusión está la posibilidad de ganar esta final!”. Toni Nadal no cuenta si Rafa ganó el partido, lo ha hecho en varias ocasiones, lo que sí hace es decir que utiliza la objetividad para compensar la ilusión y que esta no sea pueril.

Toni Nadal es un hombre que encuadra las situaciones y dice las cosas que piensa, que huye de esa escuela que se ha instaurado en la que las palabras y los mensajes negativos están perseguidos para niños y adultos y que nos hace vivir en un espejismo, hasta que el espejo se quiebra y no tenemos recursos. También usa el halago y la motivación positiva, por supuesto y el relax y la mano ancha para premiar, pero no pierde de vista su objetivo e implica en él a sus pupilos. Los objetivos mesurables y conseguibles son importantes y nos lo recuerda, ¿quién que trabaje en una empresa no sabe esto?

Ahora os pregunto: ¿Cuántos puntos nos meten porque no tenemos la actitud correcta? ¿Cuántas veces perdemos nuestro propio partido porque no nos concentramos en jugar cada punto como si nos fuese la vida en él?. Es verdad que la ilusión y el esfuerzo vienen también condicionados por factores exógenos, pero hay una parte de trabajo que nosotros hemos de hacer y no hacemos. El insistir en algo podríamos decir que es la “expresión viva” de la ilusión, la manifestación. Cuando quieres aprender un idioma, aprender a patinar, contabilidad y finanzas, a montar en burro…, cuando quieres hacerlo porque lo has decidido, no hay muchas cosas que te puedan parar.

El libro del Sr. Nadal no es un prodigio en literatura ni lo pretende, no es un gran estudioso de la empresa, ni un gran filósofo, ni posee cátedras, ni muchísimos títulos. Es el libro de alguien que siempre persiguió su sueño, que era entrenar chavales que querían jugar al tenis y tener su propia escuela. Es la historia de tantos otros. Sí, es verdad, acabó entrenando al chico que cambió la forma de hacer deporte, del tenis y una cosa que destaca a lo largo de las páginas es que él pudo entrenar a Rafa porque Rafa se dejó, porque era dócil, que no sumiso, no lo confundamos, que se confunde demasiadas veces. Igualmente destaca su pensamiento de corte clásico pese a ser consciente de que los tiempos han cambiado y de que muchos llegan donde llegan por tener padrino y no por el esfuerzo.

Por eso lo quería compartir con vosotros esta semana, porque está lleno de lo que piensan muchos y porque seguro que entre sus páginas de papel reciclado aquellos que lo lean, es posible que encuentren algo que les mueva un poquillo el corazón. A mí desde luego me ha pasado.

Buena semana a todos.

María Gil CastañoMaría A. Gil es Ingeniero Técnico Naval, ha ejercitado su carrera profesional, en diferentes empresas del sector naval, con diferentes posiciones, lo que le ha permitido, progresivamente, alcanzar una experiencia y conocimiento del entorno nada desdeñable. En los últimos 5 años, ha centrado sus pasos y los de su equipo, en el desarrollo del mercado marino en el Sur de África y Rusia, trabajando como BMQC Manager para el grupo Barloworld.

 

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