La organización personal es un santo grial que muchos buscan, pero que muy pocos logran encontrar. Para ser organizados no hay grandes secretos, ni fórmulas mágicas, sino más bien hay que realizar simples y pequeñas acciones, que podrían no parecer gran cosa pero que terminarán por convertirte en alguien organizado. Eso sí, alcanzar un nivel de organización óptimo requiere de mucha práctica.

Organízate manteniéndote ocupado

© Oksana Kuzmina – Fotolia.com

En esta ocasión quiero comentarte un aspecto fundamental para iniciar a ser alguien organizado: mantenerse ocupado. Se dice fácil porque la mayoría de nosotros consideramos que estamos ocupados todo el día, y que no paramos de hacer una cosa y otra; esto es cierto pero también tiene su truco. Y es que hacer cualquier cosa no necesariamente implica estar ocupado, sino que muchas veces simplemente estamos pasando el rato.

Analiza tus actividades

Siempre hay cosas importantes por hacer, ya sea en el trabajo, en la escuela o en la casa, pero curiosamente muchas de estas cosas quedan relegadas al último lugar, y se llevan a cabo ya cuando son urgentes y no pueden esperar más. Todo esto queda justificado porque nos decimos a nosotros mismos que hemos estado bastante ocupados, y por eso no podíamos atender esas cuestiones. ¿Es esto cierto?

Lo más seguro es que en realidad no hayamos hecho las cosas importantes porque estábamos ocupados con otras cuestiones; pero la pregunta es: ¿aquello en lo que hemos estado ocupados ha valido la pena realmente? Todos solemos hacer bastantes cosas a lo largo del día, pero al terminar hemos de darnos cuenta que han quedado cosas importantes sin hacer, y esto es así porque no somos eficientes al elegir lo que hay que hacer.

Ocúpate eficientemente

Cuando uno comienza a buscar la organización es normal no saber por donde comenzar, y por más libros sobre el tema que leas, al final terminarás sin saber que hacer para comenzar. Lo que yo te recomiendo es que hagas algo de mediana a elevada importancia, para lo cual tendrás que haber analizado que es aquello que no es importante ni urgente y hacerlo a un lado. Y todo lo demás que hagas te acercará un poco más a la organización.

Por ejemplo, actualmente vivo solo y lejos de casa, por lo que al llegar del trabajo tengo que hacer varias cosas tales como lavar los platos, acomodar mi ropa para el otro día, estudiar idiomas y lavar ropa, por mencionar algunas cosas de las muchas que hago. No solía ser muy organizado y como no sabía que hacer primero a veces terminaba por no hacer mucho. Sin embargo, un día decidí comenzar por lo que fuera, es decir, no tenía un orden definido para hacer mis actividades. Y así seguí días tras día, porque la idea era mantenerme ocupado. Después de varias semanas descubrí que incluso me quedaba tiempo en la noche para un poco de ocio. Pero más importante aún, ya sobre la marcha pude ir determinando que hacer primero y que hacer después, y mi organización mejoró de forma natural, al grado que incluso hay días que puedo dormir muy temprano, cuando antes llegaba a la medianoche sin haber terminado todo lo que hago en un día.

 

Olmo Axayacatl

Olmo Axayacatl es ingeniero mecánico agrícola de profesión, con una maestría en ciencias en horticultura, sin planes para el doctorado pero le gustaría irse algunos años a un país de habla inglesa, mientras tanto es profesor y bloguero.

 

 

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