Las cosas no siempre salen como una quiere, pero solemos darnos cuenta demasiado tarde. Es normal que a veces los planes fallen, en uno u otro punto, pero el mayor problema es que cuando fallan no solemos tener un plan de respaldo. Y es que cuando uno comienza algo nuevo por lo general tiene en mente lo que hará si dicha cuestión no funciona, pero se abandona la idea de un plan B cuando las cosas marchan bien con el plan A.

Nunca abandones el plan B

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El plan B siempre se debe trabajar, siempre se debe pulir, pues en cualquier momento el plan principal puede encontrarse en una encrucijada, y llegar incluso a perder toda su validez. Sé que realizar un plan de respaldo implica tiempo, y más aún, mantenerlo siempre pulido requiere trabajar en algo que tal vez no se llegue a utilizar. Pero como dice el dicho: mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo.

Actualiza tu plan de respaldo

No importa si tu plan es realizar un proyecto digital, terminar la escuela o conseguir trabajo, en cualquier actividad siempre habrá elementos que no tenemos bajo nuestro control, y que pueden terminar por arruinar la consecución de nuestro objetivo. Por esta razón es importante pensar en que harías si algo llegase a fallar.

La idea inicial es que logres tus objetivos, por supuesto, pero que pasaría si eso no pudiese ser así. ¿Simplemente te cruzarías de brazos y pensarías en lo que pudo haber sido? Supongo que no, la vida continua y uno también debe continuar. Esto implica que cada cierto tiempo hay que actualizar el plan B, pues las situaciones van cambiando.

El plan B no debe ser detallado

Tampoco te concentres en exceso en tu plan de respaldo. Si, conviene que tengas uno, que lo tengas actualizado. Pero no le dediques demasiada atención, o al menos no más de la necesaria, porque podría distraerte del plan original. Además, dedicar demasiado tiempo a un plan secundario podría estar diciéndole a tu mente que el plan original no va a funcionar.

Tener un segundo plan, para cualquier proyecto que quieras realizar, requiere de mantener bastante el equilibrio. Por una parte debe estar presente, para que tengas un campo de acción si la idea original falla. Por otro es importante que no desvíe tu atención de la idea inicial. Nada sencillo de lograr.

 

Olmo Axayacatl

 

Olmo Axayacatl es ingeniero mecánico agrícola de profesión, con una maestría en ciencias en horticultura, sin planes para el doctorado pero le gustaría irse algunos años a un país de habla inglesa, mientras tanto es profesor y bloguero.

 

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