Por lo general cuando hablamos de rutinas hacemos una asociación inmediata con algo negativo. Es común escuchar frases como: “la rutina mata” y “sal de la rutina”, que han ayudado a formarnos una idea negativa de dicho concepto. Sin embargo, las rutinas son una de las tantas claves del éxito, quizá bastante desaprovechadas por lo mismo de su mala fama.

Sobre rutinas ganadoras

© christianchan – Fotolia.com

Todo tenemos ciertas rutinas que realizamos, la mayoría de las veces, de forma inconsciente. Por ejemplo, son muchas las personas que cada mañana al despertar inmediatamente se lavan los dientes. Estoy seguro que casi nadie se cuestiona esa acción, porque es un hábito que adquirimos desde pequeños. Y así son muchas las actividades que conforman nuestra rutina diaria.

El papel de los hábitos

Toda rutina está compuesta por hábitos, esas maravillas que tanta gente tratamos de formar, mediante la repetición constante. Pues bien, si quieres tener una rutina ganadora entonces deberás mejorar tus hábitos personales, y también deberás adquirir nuevos hábitos que te permitan ser mejor. Se dice fácil, pero como siempre, lo complicado es hacerlo.

Y si, para bien o para mal, formar y mantener ciertos hábitos requiere de una constante repetición, no hay camino fácil en esto. Nos lavamos los dientes porque es una acción que hemos repetido de forma ininterrumpida desde la infancia, por ello es un hábito bastante poderoso. Así que no desistas si después de un mes no has logrado algo, puede que requieras más tiempo.

El secreto de una rutina

Suelo darme tiempo para investigar sobre las rutinas de varios personajes importantes, digo, el día también tiene 24 horas para ellos, así que en ese aspecto nadie tiene ventaja. ¿Entonces cómo es que logran hacer tantas cosas en su día? Mientras que a mi me parece que las horas no me rinden para nada, así me levante temprano o me acueste tarde.

Tengo muy claro que en esta cuestión no existen recetas mágicas, pero mientras más leo sobre las rutinas de políticos, científicos, tecnólogos, etc., más me convenzo de que el secreto radica en seleccionar lo que se debe hacer, en lugar de querer hacer todo más rápido. Así es como he comenzado a filtrar mis actividades, y aunque me ha costado, ya he descartado algunas que me aportan poco, para así tener tiempo para las que me aportan más.

 

Olmo Axayacatl

Olmo Axayacatl es ingeniero mecánico agrícola de profesión, con una maestría en ciencias en horticultura, sin planes para el doctorado pero le gustaría irse algunos años a un país de habla inglesa, mientras tanto es profesor y bloguero.

 

 

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