Generalmente los artículos que suelo escribir en los diferentes blogs donde habitualmente lo hago, evito hacer uso del “yo”, hoy voy a  saltarme esa norma, voy a escribir todo el artículo en primera persona pero con el objetivo de que te conviertas tú en mi “yo”.

Quién mejor que yo

Tomar la decisión de emprender no es lo más difícil, lo realmente difícil empieza en el momento del sí, al final es lo más parecido a un matrimonio :-), la decisión de emprender ya la he tomado y ¿ahora qué? .

Lo primero que tengo claro es que no tengo claro donde me meto :-), yo no sé si voy a tener éxito o me voy a pegar la del siglo, unos me dicen que esta decisión que he tomado va a ser la mejor de mis experiencias y otros que va a ser la peor, y yo en mis trece “emprendo porque me lo pide el cuerpo” o “por necesidad”, que más da.

He decidido emprender y he valorado todo muy bien, la parte financiera la tengo resuelta ( 🙂 que suerte si es así ¿no?), tengo mis proveedores localizados, mis colaboradores, mis posibles clientes, perfecto todo bien atado, pero me he olvidado de valorar algo que no tiene precio, algo con lo que solo puedo contar y saber en función de mi día a día, en función de mi propio progreso, ¿será que YO soy la persona ideal?.

Estoy lleno de incertidumbres, soy un tipo enérgico, lleno de lo que se conoce como las 3Ps, pasión, proactividad y positivismo, un emprendedor que me como el mundo, alguien al que el miedo a lo desconocido le seduce, que me dejo aconsejar por todos aquellos que quieren darme su opinión, en fin lo que se dice “con un par…” ¿Pero?  estoy atemorizado, le tengo pánico a hundirme a la primera de cambio. Desconozco la sensación de quedarme sin fuerzas, de perder toda la energía que desprendo, de no ser capaz de mantenerme a flote, ufff pánico escénico.

¿Pero que estoy diciendo? Al final, quien mejor que yo para estar convencido de que lo voy a conseguir, me conozco, se donde tengo mis puntos fuertes y mis puntos débiles, de los primeros no tengo que preocuparme, simplemente debo saber gestionarlos y utilizarlos en los momentos claves, de los segundos tampoco me preocupo, sé que existen y de lo único que tengo que encargarme es de darles todo el apoyo que merecen.

He decidido emprender y nadie ni nada va a conseguir frenarme, espero no defraudar a nadie por el camino, pero sinceramente no me quita el sueño si eso ocurre, pues a la única persona a la que no puedo defraudar es a mi “yo”.

Qué me dicen que me voy a sentir solo. Pues mala suerte, cuando así me sienta hablaré conmigo  mismo.

Qué me voy a sentir frustrado si no lo consigo. Pues también que mala suerte, lo vuelvo a intentar y punto.

Hasta aquí mi parte del articulo hablando en primera persona, simplemente a quienes me leáis y estéis con temores y dudas lógicas de quienes en algún momento de nuestras vidas hemos decidido emprender, no le deis más importancia de la que realmente tiene, los únicos que tenéis que creer en vosotros mismos sois vosotros, el resto fluye solo, algunas veces irá todo perfectamente bien y otras irán de pena.

Lo importante es nunca perder las 3 As: autoconciencia, autodisciplina y autoconocimiento,  si las mantienes siempre en tu vida conseguirás la AUTOMEJORA, y en ese momento te garantizo que nadie ni nada te va a parar los pies.

 

David Fabrés

David Fabrés, es CEO en Locos by Friday, y colaborador en HoyOnline.tv. Escribe para emprendedores en los blogs: Hispanonetworkers donde está publicando 365 recetas para emprendedores, donde cada día publica una y en Networkersmoney.com. Se le puede seguir también también a través de Facebook en RecetasParaEmprendedores.

 

 

Foto: silueta (recorte horizontal) por dprieto
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