¿Alguna vez has leído algún artículo, o sigues un blog que te encantaría imitar? No cometas nunca el error de “fijarte” tanto en su reflejo como para perder tu identidad. Además, algunas veces podrías correr el riesgo de ser tachado de plagio, uno de los factores de posicionamiento más negativos, además de una lacra en tu perfil como profesional, pues se puede poner en duda todo lo que has hecho por tu cuenta.

¿Contenidos? No copies a nadie

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No pierdas de vista cuál es tu esencia, pues para bien o para mal es lo que realmente te define. Y debes tener en cuenta que gustar a otros con contenidos copiados tiene efectos secundarios.

Copiando te arriesgas demasiado

Así es. Si copias el contenido de otra persona, corres el peligro de dejar de ser tu mismo. Y eso es lo peor que te puede pasar, ya que no podrás mantener una mentira por mucho tiempo. Tarde o temprano, alguien se dará cuenta del hecho, o darás un paso en falso y te descubrirás.

Además, y aunque lo hagas con matices, te arriesgas a quedarte sin ideas significativas. Y esa es otra de las peores cosas que le pueden pasar a alguien que publica contenidos, ¿no te parece?

Evidentemente, también te arriesgas a que alguien te ponga la cara colorada acusándote de plagio, los buscadores te penalicen si revisan los contenidos de forma manual, etc.

Ser original no es complicado

Entiendo que alguien piense que crear contenidos originales puede ser algo difícil. A mi me pasó durante mucho tiempo, hasta el grado de que no me sentía capaz de mantener un blog que interesara a la audiencia.

Pero me dí cuenta de una cosa. Siempre hay gente interesada en lo que escribas, siempre que sea original. Puede que no seas el mejor narrador del mundo cuando empiezas, pero con el tiempo te darás cuenta de que vas mejorando.

Además, cuando poco a poco te das cuenta de que a tu alrededor hay una comunidad de personas que hacen comentarios, ellos mismos te pueden dar ideas sumamente interesantes acerca de lo que puedes publicar en siguientes contenidos. Y puedes hacerlo con ideas originales, que no hayas copiado a nadie.

Para ser original simplemente tienes que pensar en cuáles son las cosas que mejor se te dan, aquellas de las que tienes conocimiento. Luego trata de pensar en cómo te gustaría que te lo explicaran si no supieras absolutamente nada del tema, y trata de escribirlas de este modo. Te asombrará lo que eres capaz de hacer si te lo propones.

¿Sueles arriesgarte a copiar los contenidos de otros? Pues arriésgate a lo contrario y crea contenido original, propio y que tenga tu estilo. Seguro que tu reputación aumenta hasta un nivel que desconocías.

 

Francisco de Paula Cabrera SierraFrancisco de Paula Cabrera Sierra es bloguero en formación continua, con una mente inquieta y muchas ganas de encontrar nuevos enfoques de la realidad. Apasionado de la escritura creativa y de aprender todos los días cosas nuevas. Dedicado de manera profesional a generar contenidos en los que la calidad no es una opción, sino la única vía aceptable.

 

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