En cuestiones digitales lo que ayer era válido mañana podría ya no serlo. Los cambios que ocurren en el mundo digital son tan rápidos que si no tenemos los ojos bien abiertos pueden pasarnos de largo. En este sentido es importante hacer un análisis frecuente sobre las directrices de la política digital que utilizamos como guía.

Adaptas tu política digital

© Ded Pixto – Fotolia.com

Hay muchos aspectos que se pueden considerar para determinar una política digital, y algunos son tan básicos que seguramente permanecerán estáticos a lo largo del tiempo. Pero también muchos pequeños detalles variarán con frecuencia, y si tienes algo de experiencia con custiones digitales estarás consciente de que los detalles cuentan.

Adapta para mejorar

Si no puedes seguir el ritmo de las cuestiones digitales, que suele ser vertiginoso, te recomiendo que adaptes en base a tus necesidades. Este método es muy útil para personas cuya actividad diaria está muy involucrada con el mundo digital, aunque no es recomendable para grandes empresas, por el hecho de que la diferencia en tiempos es abismal.

Me explico. Un profesional no requiere estar leyendo la última nota tecnológica a cada momento, pero debe tener la capacidad de mejorar cuando se de cuenta que está fallando en algo, o que se está quedando rezagado en la adopción de una nueva tecnología. Una empresa por el contrario debe estar a la vanguardia, siempre un paso adelante y no uno atrás.

Hay mucho en juego

Cuando hablamos de un solo individuo es relativamente sencillo y rápido que se pueda adaptar a nuevos parámetros digitales, de modo que la política digital individual es más flexible. En el caso de las empresas no ocurre lo mismo. Una empresa agrupa a muchas personas y por tanto su inercia es mayor.

Es decir, cambiar la política digital de una compañía no es algo que pueda realizarse de un día para otro, por lo que la adaptación suele ser tardada. Y como en cuestiones empresariales el tiempo es un factor que determina el éxito o el fracaso, las empresas no puedes esperar hasta el último momento, sino que deben visualizar a futuro y apostar por cuestiones que aún no han sido adoptadas de manera masiva. Innovar o morir.

Olmo Axayacatl

 

Olmo Axayacatl es ingeniero mecánico agrícola de profesión, con una maestría en ciencias en horticultura, sin planes para el doctorado pero le gustaría irse algunos años a un país de habla inglesa, mientras tanto es profesor y bloguero.

 

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